
Viajo ahora despacio,
como si toda la vida
fuera un largo meandro
donde el agua se reposa,
y lentamente deja percibir
el aroma de la sabara
al deshacerse en el bosque,
la luz que filtra la sombra
en la tela que crea la araña,
el silencio momentáneo de un pájaro
cantando en la rama del árbol,
el salto de una carpa
ondulando la quietud del río
en círculos concéntricos a la nada…
quizás las nubes, el viento, la lluvia,
la soledad expectante de la tarde.
(Editorial Akén, La luz de lo invisible 2021)