
Descubro tu tierra,
sin ropa eres un paisaje que conozco.
Seguro que sé lo obvio,
un territorio donde se hundieron mis dedos:
laguna, bosque, ciertas montañas,
lugares donde mis labios retuvieron tu humedad.
Aún así, a la luz del mediodía,
hoy viajo de nuevo por tu cuerpo
con la inquietud de saber de otras sendas,
sitios, que sin duda,
no he sabido reconocer como míos.
.
(Quadrivium, 2017)